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Gases Refrigerantes
Marco Antonio Dueñas 02/Feb/2017

Existen muchos tipos de refrigerantes algunos de los cuales se usan comúnmente. En las primeras instalaciones de refrigeración se empleaban por lo general el amoniaco, bióxido de sulfuro, propano, etano y cloruro metálico, los cuales aún se usan en varias aplicaciones. Sin embargo debido a que estas sustancias son tóxicas, peligrosas o tienen características no deseadas, han sido reemplazadas por substancias creadas especialmente para usarse en refrigeración.


En trabajos a temperaturas extra bajas o en instalaciones con grandes compresores centrífugos, se usan refrigerantes especiales, pero para refrigeración comercial y aire acondicionado que utilizan compresores reciprocantes, se usan refrigerantes R-134a, R-22, R-404A, R-507 y R-410A. Muchos refrigerantes en uso actualmente contienen, carbono, flúor, cloro, y en algunos casos hidrógeno. La excepción son el amoniaco y los HFC (Hidro Fluoro Carbonos). A partir de la regulación global de los CFC, se inició una gran campaña de investigación para la elaboración de refrigerantes que pudieran remplazar a los refrigerantes que fueron vinculados con el deterioro de la capa de ozono. Como se ha mencionado, los HCFC fueron la primera opción para las primeras etapas de sustitución de los CFC, debido a su amplia disponibilidad, a sus bajos costos y, principalmente, a que termodinámicamente son capaces de hacer el trabajo de refrigerantes. La etapa siguiente es la reducción y eliminación de HCFC, debido a que estas sustancias también deterioran la capa de ozono. En la actualidad, existen más de 60 refrigerantes para la sustitución de los HCFC. Para realizar la sustitución de refrigerantes es importante considerar los siguientes puntos:


  1. El refrigerante que se utilizará para los nuevos equipos que serán manufacturados en el futuro.
  2. El refrigerante que se empleará para la sustitución de todos los equipos instalados que se encuentran trabajando actualmente con el HCFC-22.
  3. El refrigerante debe ser compatible con los materiales de los equipos, tales como el aceite, la tubería, el compresor, entre otros.
  4. Las propiedades termodinámicas del gas sustituto deben ser lo más parecidas al refrigerante que se está sustituyendo.
  5. Que los sustitutos cumplan con la regulación ambiental, es decir, que no sean sustancias que dañen la capa de ozono y que su potencial
  6. de calentamiento global sea nulo o muy bajo.

Entre los refrigerantes nuevos que se han sugerido para el servicio de mantenimiento de equipos, se encuentran los refrigerantes naturales, como el dióxido de carbono (CO2), el amoniaco (NH3) y los refrigerantes a base de hidrocarburos (HC).