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Alto Vacío al Sistema de Refrigeración
Marco Antonio Dueñas 02/Feb/2017

Lograr un alto vacío en un sistema de refrigeración utilizando una bomba es la única forma que tenemos para estar seguros que el sistema de refrigeración está completamente seco, sin gases no condensables y sin fugas. El propósito de hacer vacío en el sistema con una bomba es la de remover los gases no deseados que crean presión en el sistema como:

  1. La humedad
  2. El nitrógeno
  3. El argón
  4. El dióxido de carbono presente en el aire que respiramos

Estos gases, tienen puntos de ebullición tan bajos que, para cualquier condición de trabajo que el sistema de refrigeración pudiera tener, permanecerán en forma de gas. Estos gases son incapaces de condensarse dentro de un sistema de refrigeración, a diferencia de los gases refrigerantes. Al no poder condensarse van a ocupar espacio dentro del condensador evitando que se libere el calor que transporta el gas refrigerante a liberar en el condensador. Esto tiene un grave impacto en las condiciones de funcionamiento del sistema, que provocan:

  1. Alto consumo de energía
  2. Alta temperatura en la descarga del compresor, que además hace que los refrigerantes halogenados pierdan su estabilidad térmica.
  3. Alta temperatura en el lubricante hasta que se colapsa.
  4. De cada 10 compresores que fallan en campo en promedio 6 o 7 lo hacen por funcionar en las condiciones antes descritas.

La humedad, también tiene efectos devastadores en el sistema de refrigeración:

  1. Formación de hielo en la válvula de expansión, tubo capilar y en el evaporador
  2. Corrosión
  3. Partes internas del compresor se cobrizan
  4. Daño químico al aislante al motor del compresor, y a otros componentes del sistema
  5. El lubricante se hidroliza
  6. Formación de lodos en el sistema

El hacer vacío es un proceso que se debe de hacer cada vez que tenemos que abrir el sistema de refrigeración o de aire acondicionado. La bomba de vacío que debemos de usar debe de ser de la de doble estado. Los vacíos a los que debemos de llegar son:

  1. 500 micrones cuando tengamos lubricante alkilbenceno
  2. 250 micrones cuando tengamos lubricante polioléster

Estas lecturas las debemos de hacer utilizando un vacuómetro electrónico y no el manómetro de baja presión del manifold de servicio. Una característica que tiene el vacuómetro electrónico es que es capaz de detectar la presencia de humedad. Un vacuómetro electrónico mide en micrones que son una unidad que inicia en el vacío absoluto y que es mucho más exacta. Las bombas de vacío se seleccionan tomando como referencia las toneladas de refrigeración del sistema a razón de 7 toneladas por cada cfm (pie cúbico por minuto) de la bomba. Es decir una bomba de vacío de 4 cfm tiene la capacidad de deshidratar un sistema de 28 toneladas de refrigeración. El tiempo que toma hacer vacío va a variar ya que depende de a altura sobre el nivel del mar a la que estemos trabajado, la temperatura ambiente a la que está expuesto el sistema, la longitud y el diámetro de las mangueras con las que estamos trabajando y que tan húmedo está el sistema. Si utilizamos las mangueras de ¼” que tienen los manómetros de servicio estaremos haciendo vacío una velocidad de 1.7 cfm aunque nuestra bomba sea de 4 cfm. Si queremos utilizar toda la potencia de la bomba debemos de utilizar una manguera para hacer vacío que el diámetro interior sea idéntico al puerto aspiración de la bomba de vacío más ancho. Se utiliza la manguera de 3/8” de goma, o también se puede usar una manguera metálica de acero para hacer vacío. El vacío correcto se alcanza midiendo, no por el tiempo que dejemos la bomba trabajando en el sistema. ASHRAE recomienda evacuar a menos de 1000 micrones, y una vez aislado, el sistema no debe subir por encima de los 2500 micrones durante varias horas.